Todo lo que necesitás saber antes, durante y después de un servicio de fumigación o saneamiento.
Sí. Utilizamos exclusivamente productos registrados por ANMAT y SENASA, seleccionados por su eficacia y su bajo perfil de toxicidad mamífera. Antes de cada aplicación, te indicamos el tiempo de resguardo necesario (generalmente entre 2 y 4 horas) durante el cual no debe haber presencia de personas ni mascotas en el área tratada.
Una vez transcurrido ese periodo y ventilado el espacio, el ambiente es seguro para niños, bebés y adultos. Si tenés alguna preocupación especial (alergias, asma, bebés recién nacidos), informanos y ajustamos el producto y la técnica de aplicación.
Es fundamental que durante la aplicación y el período de resguardo no haya mascotas en el espacio. Las aves y los peces son especialmente sensibles a los productos de fumigación: cubrir las peceras o retirarlas temporariamente es una medida indispensable.
Los perros y gatos pueden volver al hogar una vez transcurrido el tiempo de ventilación indicado. Siempre informamos con anterioridad los tiempos exactos y los cuidados específicos según el tipo de mascotas que tengas.
Te recomendamos guardar todos los alimentos en recipientes herméticos o en la heladera cerrada antes del tratamiento. También es conveniente guardar vajilla, utensilios de cocina y cualquier superficie de contacto alimentario. Nuestro técnico te dará las indicaciones precisas en el momento de la visita previa o al inicio del servicio.
Depende del tipo de plaga y del método aplicado. Los insecticidas de acción residual generalmente empiezan a mostrar efecto en las primeras horas post-aplicación, con pico máximo entre las 24 y 72 horas. Es normal ver mayor actividad de insectos en las primeras horas: esto indica que el producto está actuando.
Para roedores con cebaderos, los resultados se aprecian en un periodo de 7 a 14 días. Para tratamientos específicos como chinches, el protocolo puede requerir visitas adicionales.
Un tratamiento bien aplicado tiene una residualidad de entre 30 y 90 días dependiendo del producto, el tipo de superficie y las condiciones ambientales (humedad, temperatura, limpieza). Los cebaderos para roedores se reponen cada 30-45 días en planes de mantenimiento.
Factores como la presión de infestación externa, la presencia de fuentes de alimento disponibles o la humedad pueden reducir la efectividad residual. Por eso recomendamos planes de mantenimiento periódico.
Para hogares sin infestación activa, recomendamos una fumigación preventiva cada 3 meses (trimestral). Para espacios con mayor riesgo (cercanía a zonas inundables, edificios viejos, cercanía a basurales), puede ser necesario cada 45-60 días.
Para empresas con exigencias normativas (gastronomía, salud, industria alimentaria), los planes suelen ser mensuales o bimestrales con seguimiento continuo. En una visita de diagnóstico te asesoramos sobre la frecuencia ideal para tu caso particular.
Limpieza: Eliminación física de suciedad, polvo y materia orgánica. No elimina microorganismos pero reduce significativamente su carga.
Desinfección / Sanitización: Eliminación o reducción a niveles seguros de microorganismos patógenos (bacterias, virus, hongos) mediante productos biocidas. No siempre incluye la eliminación de suciedad visible.
Fumigación: Aplicación de insecticidas, raticidas u otros plaguicidas para controlar o eliminar plagas (insectos, roedores, garrapatas). Puede ser preventiva o correctiva.
Muchas veces una intervención integral combina los tres procesos en un orden específico: primero limpieza, luego fumigación/saneamiento, y finalmente desinfección de superficies.
A los 7-15 días del tratamiento realizamos una visita o llamado de seguimiento para evaluar la efectividad. Si detectamos que la plaga persiste o hay nuevos focos, coordinamos una visita de refuerzo sin costo adicional (dentro del período de garantía del servicio).
Los clientes con plan de mantenimiento tienen seguimiento continuo incluido en el contrato, con disponibilidad telefónica entre visitas para consultas.
Para la primera visita de diagnóstico es preferible que estés presente para que el técnico pueda hacerte preguntas sobre las áreas problemáticas. Para el servicio en sí, puede coordinarse con la persona de confianza que vos designes. En empresas, generalmente coordinamos con el responsable del área o el encargado de mantenimiento.
Sí. Todos nuestros servicios incluyen una garantía de resultado de 30 días: si la plaga tratada reaparece en ese período, realizamos una visita de refuerzo sin costo. Para infestaciones severas o múltiples focos, el plan de trabajo puede contemplar varias intervenciones desde el inicio, lo que se acordará en el presupuesto.
Sí. Emitimos factura electrónica por todos nuestros servicios y entregamos un certificado técnico de servicio que incluye: fecha de aplicación, área tratada, productos utilizados con número de registro SENASA/ANMAT, operador responsable y período de garantía. Esta documentación es indispensable para trámites municipales y auditorías de inocuidad.
Podés pedir un presupuesto de tres formas: completando el formulario de contacto, enviándonos un email a rybgestion.ambiental@gmail.com o escribiéndonos por WhatsApp. Respondemos en menos de 24 horas hábiles. La visita de diagnóstico y el presupuesto son sin cargo.
Operamos en toda la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) y en el Gran Buenos Aires (GBA): tanto zona norte (Vicente López, San Isidro, Tigre, San Fernando, Pilar) como zona sur (Lomas de Zamora, Lanús, Avellaneda, Quilmes, Berazategui) y zona oeste (Morón, Ituzaingó, Merlo, La Matanza). Para zonas fuera de estas áreas consultanos disponibilidad.
Es un programa integral que combina cuatro etapas: diagnóstico técnico del entorno, control de plagas o vectores según lo detectado, limpieza técnica del espacio para eliminar condiciones que favorecen la reaparición, y prevención con monitoreo continuo y seguimiento documentado.
A diferencia de un servicio puntual de fumigación, el plan integral trata el entorno completo y reduce los riesgos a largo plazo. Es el estándar recomendado para empresas, industrias, consorcios e instalaciones de alta exigencia sanitaria.
El control de plagas elimina o reduce los organismos presentes, pero si no se eliminan las condiciones que los atrajeron (restos orgánicos, suciedad, humedad, fisuras), la reinfestación puede ocurrir en semanas. La limpieza técnica elimina esas condiciones.
Por eso en R&B siempre realizamos ambas etapas con nuestro equipo propio. No tercerizamos la limpieza: garantizamos que el proceso sea técnicamente correcto y documentable.
En infestaciones leves, una fumigación puntual puede ser suficiente. Pero en entornos con infestaciones moderadas o crónicas, o en establecimientos de alta exigencia (gastronomía, salud, industria alimentaria), la fumigación aislada no resuelve el problema de fondo.
El manejo integrado de plagas —que combina tratamiento, limpieza y prevención— tiene resultados comprobadamente superiores y más duraderos. Es el enfoque que aplicamos en todos nuestros planes para empresas.
Sí. No tercerizamos ninguna etapa del plan integral. La limpieza técnica, el control de plagas, la desinfección y el saneamiento los realiza siempre personal propio de R&B, capacitado y certificado.
Esto nos permite garantizar la trazabilidad completa del proceso, emitir documentación técnica veraz y asegurar la consistencia de cada intervención.
Sí. Diseñamos planes con frecuencia mensual, bimestral, trimestral o según las necesidades de cada cliente. Estos planes incluyen visitas programadas, monitoreo continuo, informes técnicos y certificados de servicio para uso en auditorías e inspecciones.
Los planes continuos son especialmente recomendables para establecimientos gastronómicos, industrias alimentarias, clínicas, colegios, consorcios y depósitos logísticos.
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